No he podido evitar hacer las dos actividades de creación siguientes intentando trabajar el absurdo. Me encantan los juegos de palabras, las situaciones fuera de contexto, los momentos chocantes... y nada mejor que hacer creación de drama y poesía para poder crear mis propios momentos absurdos.
Los gatos somos como los niños, no sólo por lo curiosos que somos, sino porque todo lo estrambótico, lo raro y peculiar, lo diferente... nos atrae más que cualquier otra cosa.
Como a mi me gusta entretener, y que haya gente que aprenda con lo que digo y hago, voy a intentar llegar a ese toque especial que tiene el sin sentido de una forma sencilla y accesible para los niños, especialmente cuando les das ejemplos de ello y pueden ellos mismos crear a partir de una idea. Vamos a ello:
