miércoles, 25 de abril de 2018

Leyendas gatunas



Humanos, aquí os dejo una leyenda sobre nuestra raza. Si te paras a pensar no es la única, por ejemplo en el antiguo Egipto se decía que los gatos , a quienes se nos llamaba “miu”, caminamos entre los dos mundos y por eso acompañábamos a nuestros amos al otro lado... ¡¡llegaban a momificarnos!!.

Esta leyenda es mas bien un cuento que me pareció hermoso, y como buen cuentista que soy, me apetece compartirlo. 




La leyenda del Sol y la Luna de los gatos Carey

Dice la leyenda que un día, el Sol, cansado de su tarea y prendado por la agitada vida de la Tierra, le pidió a la Luna que durante unos días, le tapara un rato, solo unas horas para poder escaparse a nuestro mundo para disfrutar y ser libre.

La Luna accedió, así que poco a poco, fue cubriendo al astro Sol para que a nosotros, los mortales, no nos asombráramos por ese cambio.  Mientras, él, adquirió la forma del ser más elegante, pequeño y bello que encontró: una gata negra.

Pasaron las horas, demasiadas horas, y mientras el Sol corría libre, la Luna se acabó cansando, hasta el punto de ir apartándose lentamente hasta dejarlo de nuevo al descubierto.

Fue entonces, cuando el espíritu del Sol hubo de darse prisa, salir del cuerpo de la gata negra y ascender al cielo. Lo hizo tan rápido que le dejó sus rayos de color en el pelaje del animal, de manera que en ella, se mezclaron las pinceladas del Sol y las marcas de la Luna. Fue así como nacieron las gatas de raza Carey.

Hay quien dice que tiene propiedades mágicas, que atraen las energías positivas y que en su rostro, baila por igual lo oscuro y lo divino. Son tan bellas como especiales.



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